¿Cuántos no soñamos con tener un negocio propio, donde exista disponibilidad de tiempo, flujo de dinero, crecimiento personal y profesional, con sentimientos de emprendedor? Y porque no, el de recibir comentarios como: - ¡Wow!, que bueno que se arriesgó a tener algo propio. y bueno, es claro que también habrá opiniones oscuras de malos deseos y anexos. Pero aunado a eso, existe otra gran pregunta: ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo dar el primer paso? Es muy sencillo, todo se reduce a la tan citada zona de confort y el tema económico, pues si bien es cierto que todo emprendedor necesita de inversión para poder iniciar un proyecto, también lo es que el estar cómodos y no arriesgar, nos hace sentir seguros. Todo inicia con una gran idea, llamados sueños. Esos que queremos cumplir y que tan solo pensar en ellos nos hace erizar la piel. Se siente tan bien imaginar que triunfas y que logras todos ...