Hola que tal, muchas veces la parte más
importante en la consultoría es saber transferir el valor que entregas con tus
servicios. En este artículo quiero recalcar la relevancia de tomar
decisiones informadas así como mantener un enfoque en base a principios puede
ayudar mucho en cómo se gerencian las empresas jóvenes.
Después de mi
preparación como MBA en INCAE, fui perfilando mi desarrollo profesional hacías
la gestión empresarial. Inicie este proyecto pensando exclusivamente en
estrategia empresarial, pero paulatinamente fui incorporando la planificación
financiera y el análisis de inversión como valor agregado al identificar que
muchas de las decisiones gerenciales de mis clientes les hacía falta criterios
cuantitativos.
Me gusta pensar en
las finanzas como el último elemento donde el resto de disciplinas el
marketing, los sistemas de información, el diseño de estrategias y los recursos
humanos, se ponen al servicio de la perspectiva financiera.
Cualquier decisión
de nuestra empresa tiene una implicación financiera y viceversa cualquier
decisión financiera impacta de manera directa en nuestra organización. Estudie
al profesor Aswath Damodaran de Stern School of Business at New York
University y me pareció revelador entender las finanzas en base a
principios que ayudan a gestionar las empresas.
Damodaran centra
nuestra atención en seleccionar como objetivo estratégico maximizar el valor
del negocio y tres ejes principales de gestión o principios para la toma de
decisiones.
El primer
principio tiene que ver con decisiones sobre inversiones. Cualquier
inversión debe tener un rendimiento mayor a una tasa mínima aceptable. La
TMA debería de reflejar el riesgo de la inversión y el mix de deuda y
patrimonio involucrada en el fondeo. Esto que quiere decir en palabras llanas,
antes de decidir qué hacer con el beneficio de tu negocio y quieras reinvertir
tienes que saber que opciones tienes fuera de tu empresa, con riesgo
similar. Solo si tu proyecto proporciona mejores beneficios se puede deducir
que es conveniente invertir. El cómo lograr que tus proyectos sean viables
requiere prever y minimizar riesgos y maximizar los beneficios. (Es ahí donde
se transfiere valor como servicio de consultoría)
El segundo
principio tiene que ver con decisiones financieras. Por ejemplo tenemos que
seleccionar cual es la clase de deuda conveniente para nuestra firma. Además de
seleccionar la adecuada proporción de deuda y capital a involucrar. Aquí
lo que se busca es apalancar nuestros proyectos al máximo disponible, tomando
deuda al nivel apropiado que podamos pagar al menor costo. (El valor está
entonces en proveer información y asistir en la negociación con bancos u
otras fuentes de financiamiento disponible)
El tercer
principio tiene que ver con decisiones de dividendos. Si como gerente no
encuentras inversiones que superen la TMA, regresa el dinero a los accionistas
en forma de dividendos. Empresas que están iniciando o que quieren mayor
participación de mercado, generalmente su política de dividendos será poco
atractiva como inversionista puesto que reinvierten en el negocio sus
beneficios.
Tengo un cliente
que está en Coatzacoalcos, es prestador de servicios de ingeniería para el
sector de hidrocarburos, es una empresa con cinco años de operación y está
diseñando la estructura organizacional para sobrevivir en un entorno cada vez más
competitivo y con un entorno cada vez más difícil. Comprendí de Damodaran que
el ciclo de vida en los negocios determinan el tipo de decisiones relevantes.
Por lo que lo indispensable era seleccionar proyectos y tener cuidado en la
administración del flujo de caja, con la restricción de poco o nulo acceso a
fuente de financiamiento y el diseño organizacional.
El primer
principio tiene que ver con la evaluación de todos los proyectos o las
implicaciones de las decisiones que tomaremos para crecer la compañía. En este
caso en particular: diseño de nuevos productos, organización del trabajo y
sistemas de información. Todas estas decisiones tienen implícita que tenemos
que tomar riesgos para saber en qué invertir y en que no. Tenemos patrimonio
de los dueños de los negocios y tenemos diferentes alternativas de inversión y
nos toca después de nuestro análisis dar una evaluación.
Nuestro cliente en
Coatzacoalcos, tiene un proyecto para uno de sus clientes donde tiene que
reunir una suma importante para cubrir su capital de trabajo y dar un crédito
de seis meses para entrar con el proyecto. Aquí entra el segundo principio
cuando y en qué forma solicitar apalancamiento a empresas de servicios
financieros. Más allá de diseñar un presupuesto óptimo y evaluar nuestras
necesidades de tesorería, podemos utilizar parte de deuda de largo plazo para
tener holgura para este proyecto, pero lo ideal es cubrir necesidades de corto
plazo con financiamiento de corto plazo y lo mismo para inversiones de capital
cubrirlas con deudas de largo plazo. Lo erróneo sería invertir en activos fijos
como flota vehicular con mecanismos de deuda volátiles o con vencimiento
de corto plazo. Tenemos la posibilidad de mantener una línea de crédito con
bancos para poder cumplir con las obligaciones y adicionalmente vender la
factura si tenemos necesidades de capital no cubiertas en el futuro.
El último
principio tiene que ver cuándo y en qué medida se puede regresar dinero a
los inversionistas de la empresa. En esta empresa los beneficios se
reinviertan en el negocio.
Tener principios
que regulan nuestras decisiones se vuelve fundamental para el éxito
empresarial. Así como los principios morales y éticos nos revelan el
espíritu del líder ante decisiones complejas, saber que decidir nos da
confianza y credibilidad ante nuestros colaboradores e inversionistas.
Decisiones atinadas en términos financieros se vuelven cruciales en la
supervivencia y sostenibilidad del emprendimiento.
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